¿Sabéis que?
Yo soy de esas personas que prefieren guardarse cuando alguien le hace daño por no hacer daño a la otra persona, soy de esas personas que le
ceden el asiento en el tren a las personas mayores y a las mujeres embarazadas, soy de esas que cuando
ven a alguien llorando en el baño de una cafetería se preocupa por ella y le preguntan que le pasa, soy de esas personas que prefieren mandar dinero a gente que más lo necesita a comprarse algo innecesario, de esas que aunque alguien la trate mal sigue saludándole y sonriendo cuando lo ve.
Lo se, soy una completa idiota, se que la mayoría de las personas no harían ni un diez por ciento de lo que yo hago por ellas, pero yo no busco una recompensa por algo que me sale sin pensar ni busco que por ofrecer un par de patatas, cenando con mis amigos, empiecen a decir que soy muy buena persona y que siempre miro por los demás.
Aun después de hacer todas esas cosas hay gente que si le ofreces la mano te coge el brazo y si un día no le ofreces algo o no quieres ayudarle por cualquier cosa te lo reprochará toda tu vida. No creo que yo me merezca eso. No me lo merezco.